La Lluvia de Pozole
Hacía muchos años, que no llovía Pozole.
tanto, que era extraño observar el suceso,
saqué entonces charolas y platos para reabastecerme
sabiendo que el pozole, me lo agradecería.
Entonces los vecinos salieron sorprendidos,
algunos sin camisa, otros sin pantalones
todos, cargando varias hoyas o recipientes limpios
vasijas de colores, valdes de todo tipo.
Fue en esa misma tarde,
cuando la cocina estuvo como en guerra,
y me dio indigestión, de comer tanto.
En mis madrugadas, nunca llovió pozole,
y el final de mis historia, siempre es el mismo:
siempre termina con los platos vacíos.
tanto, que era extraño observar el suceso,
saqué entonces charolas y platos para reabastecerme
sabiendo que el pozole, me lo agradecería.
Entonces los vecinos salieron sorprendidos,
algunos sin camisa, otros sin pantalones
todos, cargando varias hoyas o recipientes limpios
vasijas de colores, valdes de todo tipo.
Fue en esa misma tarde,
cuando la cocina estuvo como en guerra,
y me dio indigestión, de comer tanto.
En mis madrugadas, nunca llovió pozole,
y el final de mis historia, siempre es el mismo:
siempre termina con los platos vacíos.

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