Sin Dobles Intenciones
Las veladoras se apagaron con el viento
y la oscuridad se apoderó del día,
aunque ese día era mío.
En las ventanas no aparecieron luces,
ni se asomaron cuerpos,
no pude culpar a nadie más que al viento.
y la oscuridad se apoderó del día,
aunque ese día era mío.
En las ventanas no aparecieron luces,
ni se asomaron cuerpos,
no pude culpar a nadie más que al viento.

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